Ingredientes (4 personas):
- Escalopines de ternera (1 kg.)
- Queso Gouda con cominos (200 gr.)
- Queso Philadelphia o similar.
- Leche o nata
- Pimienta molida y sal
- Aceite de oliva
Como hacerlo:
Esta receta es muy sencillita y queda muy bien, el éxito dependerá directamente de la calidad de la carne que utilicemos.
En una sarten amplia y con los bordes un poco altos (sirve de las otras, pero con esta mejor) freímos los escalopines en un poco de aceite de oliva. Dependiendo del grosor y de como nos guste el punto de la carne estará más o menos tiempo. A fuego fuerte. Previamente los hemos espolvoreado algo de pimienta (blanca o negra).
Hay que hacerlos dando sólo una vuelta.
En la misma sartén en el que se han hecho los filetes, se pone un poco de agua y con una paleta de plástico o madera (o un cucharón, el caso es que no sea metálico porque nos rallará la sartén y no estamos para andar rompiendo instrumento, oiganme) rascamos y hacemos que el aceite y el agua y la sustancia de los filetes se mezclen. De agua, medio vaso de vino.
A continuación incorporar el queso gouda a la sarten (con el fuego mucho más bajo, a medio fuego) y mezclaremos. Cuando comience a deshacerse añadir medio vaso de leche (o nata, aunque queda mejor con leche), retiramos del fuego y mezclamos. Lo volcamos en un vaso de batidora e incorporamos un par de cucharadas soperas de queso Philadelphia. Lo pasamos todo por la batidora y a comer.
Se sirven los filetes en plato y se salsea por encima. La salsa permite que se vuelva a calentar. Los filetes deberemos reservarlos para que no se enfríen mientras preparamos la salsa.
- Escalopines de ternera (1 kg.)
- Queso Gouda con cominos (200 gr.)
- Queso Philadelphia o similar.
- Leche o nata
- Pimienta molida y sal
- Aceite de oliva
Como hacerlo:
Esta receta es muy sencillita y queda muy bien, el éxito dependerá directamente de la calidad de la carne que utilicemos.
En una sarten amplia y con los bordes un poco altos (sirve de las otras, pero con esta mejor) freímos los escalopines en un poco de aceite de oliva. Dependiendo del grosor y de como nos guste el punto de la carne estará más o menos tiempo. A fuego fuerte. Previamente los hemos espolvoreado algo de pimienta (blanca o negra).
Hay que hacerlos dando sólo una vuelta.
En la misma sartén en el que se han hecho los filetes, se pone un poco de agua y con una paleta de plástico o madera (o un cucharón, el caso es que no sea metálico porque nos rallará la sartén y no estamos para andar rompiendo instrumento, oiganme) rascamos y hacemos que el aceite y el agua y la sustancia de los filetes se mezclen. De agua, medio vaso de vino.
A continuación incorporar el queso gouda a la sarten (con el fuego mucho más bajo, a medio fuego) y mezclaremos. Cuando comience a deshacerse añadir medio vaso de leche (o nata, aunque queda mejor con leche), retiramos del fuego y mezclamos. Lo volcamos en un vaso de batidora e incorporamos un par de cucharadas soperas de queso Philadelphia. Lo pasamos todo por la batidora y a comer.
Se sirven los filetes en plato y se salsea por encima. La salsa permite que se vuelva a calentar. Los filetes deberemos reservarlos para que no se enfríen mientras preparamos la salsa.
Comentarios
una pena... estoy en Sevilla, pero muchas gracias!estuve viviendo en madrid, si lo hubiese sabido con más tiempo, lo organizo y me escapo...
por cierto... esta receta debe estar exquisita!!!!
Esta receta promete estar deliciosa, la copiaré para cuando acabe la dieta que estoy haciendo, ya sabes, quiero llegar al Lleida, al menos, con medio kilillo menos :):):) No tengo fé ni ná:):)
Un abrazo.
Un abrazo
Besos